Alice B. Toklas Cookbook


Alice B Toklas

La primera ‘gourmet’

Alice Babette Toklas fue la mesa más memorable del París de los años viente. El tiempo ha hecho que trascienda a la alargada sombra de ser la compañera de Gertrude Stein y que se le renozca su importante rol en el salón que, ella y Stein, alojaban en el número 27 de la Rue de Fleurus. Por allí pasaban todos los artistas de la época: Hemingway, Francis Picabia, Cecil Beaton, Janet Flanner, Van Vechten, T.S. Eliot, Scott Fitzgerald, Djuna Barnes, Picasso, Matisse, Gris, Braque, Paul Bowles, Charles Chaplin, Natalie Barney, Apollinaire, Dora Maar, Mabel Dodge…

En los cincuenta, viuda y enferma de hepatitis, Alice sometió su memoria culinaria a una rutina de escritura que hizo que durante cuatro meses no atendiese llamadas de teléfono ni visitas. En 1953 acabó su libro de ‘Alice B. Toklas Cookbok’ una compilación de recetas que está considerada como uno de los mejores libros de cocina de todos los tiempos. De él se han hecho muy famosas las galletas de marihuana. Si uno lo ojea enseguida se da cuenta que el ‘big deal’ es la cantidad de recursos de Alice como cocinera y como connaiseuse del arte de preparar una recepción. Su cocina es extremadamente cosmopolita y construye creativamente desde un conocimiento profundo de las raíces gastronómicas tanto americanas como europeas. Alice fue una viajera experimentada y una maestra del arte de vivir bien. No le importaba cruzarse todo París para comprar las mejores verduras ni levantarse de madrugada para coger fresas silvestres antes de que el sol las hubiese tocado (sic). Siempre supo encontrar los links entre las diferentes cocinas del mundo. Por ejemplo, cuando Alice explica como hacer un gazpacho la ‘Beautiful Soup’ explica cuatro interpretaciones española y sus matices (el malagueño, el cordobés, el sevillano y el malagueño) y además lo compara al equivalente turco, griego y polaco. RESPECT. Como libro, se lee de maravilla porque cada bloque temático (tesoros, platos para artistas, platos franceses poco conocidos, cocina durante la ocupación alemana, recetas del servicio y recetas de amigos) viene acompañado de reflexiones de Alice. 

Entre las recetas que le legaron sus amigos encontramos una sopa de laurel de Dora Maar, un pollo con apio de Pierre Balmain, berenjenas con azúcar de Natalie Barney, un plato rumano de verduras de Berthe Cleyserque y unas manzanas heladas de Cecil Beaton entre otros nombres que no conocemos. Aún. 

 

 

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