Carolina Otero


‘Peut-être’

Las dos grandes pasiones de la Bella Otero fueron ganar y perder. Se calcula que perdió toda su fortuna en la ruleta. ‘He sido esclava de mis pasiones, pero nunca de un hombre‘. Hubo noches en el Casino de Montecarlo en las que se llegó a jugar un millón de francos. Otras veces fueron sus joyas las que se esfumaron en el baile de la bolita. Perdió un collar de perlas negras de dos kilos que había pertenecido a Eugenia de Montijo. Mensualmente, cuando lo hubo perdido todo, alguien le pasaba una paga mínima para pagar su habitación en un hotel de dos estrellas en la Rue D’Anglaterre de Niza. Hasta su muerte a los 96 años se especuló con que tenía que ser uno de sus ex-amantes ricos o alguno de los casinos a los que había hecho ganar tanto dinero. Los periodistas la perseguían cuando bajaba a hacer recados y ella, que se había retirado de la vida pública en 1914, los desafiaba como en la foto. Si alguien le preguntaba si era Carolina Otero ella contestaba: ‘Peur-être’.


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