La classe o Eugenia Errazuriz


 

Eugenia Errazuriz -herstory Eugenia Errazuriz, mecenas, stylemaker, Fotografiada por Man Ray.

Es difícil entender el magnetismo de Eugenia Errazuriz sin citar a la corte de modernos a los que fascinó en el Paris post decó. Picasso la adoraba y pasó su luna de miel con Olga Khokhlova en la villa de Biarritz de Eugenia. Jacques-Emile Blanche, Giovanni Boldini, Augustus John y John Singer Sargeant la pintaron. Stravinsky y Diaghilev eran sus protegidos, Cocteau y la heredera Winareta Singer sus amigos y Coco Chanel diseñó el hábito con el que se ordenaría monja al final de sus días.

Begoña Errazuriz fue una mecenas chilena a la que los años han convertido en una referencia de la decoración minimalista. No tuvo clientes ni decoró para nadie, de hecho solo ha trascendido una foto de la entrada de su casa parisina para Harpers Bazaar. Sin embargo, el testimonio del árbitro de la elegancia de la época, Cecil Beaton, la sitúa como un precedente del interiorismo de vanguardia.

“Su efecto en el gusto de los últimos cincuenta años ha sido tan enorme que toda la estética del diseño de interiores contemporáneo, y otros conceptos alrededor de la simplicidad, que se reconocen hoy en general, se podían encontrar al traspasar su puerta. En su mesa de té encontrabas comida sencilla, no tartas vulgares, sus tostadas eran sencillamente una obra de arte. Detestaba los muebles a conjunto, los adornos y ornamentos, los recuerdos, los encajes.. Era implacable con el desorden. Por principio había que: “tirar cosas y continuar tirando cosas”. Errazuriz proyectaba su purismo en cada rincón”.

En su villa de Biarritz adoptó con maestría elementos de las casas campesinas, tenía las paredes encaladas y desnudas, cortinas de lino blanco y en el suelo baldosas de cerámica rojas muy limpias sin moqueta ni alfombras. Los materiales simples como el algodón, la piedra, la madera y el lino ganaban con el pulido y los lavados dando lugar a una estética espartana y contenida precursora del minimalismo.

La villa Mimoseraie estaba en el número 10 de la rue Contantin. Desde los sesenta solo queda el muro que rodeo la villa, dentro hay dos bloques de apartamentos de color vainilla.

Entrada Eugenia Errazuriz
Entrada de la casa parisina de Eugenia Errazuriz fotografiada por Francois Kollar para Harper’s Bazaar

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