Las mamás del arte abstracto, Houghton y af Klint


Hilma_af_Klint_Svanen Svanen (The Swan), No. 17, Group IX, Series SUW, Octubre 1914-Marzo 1915.

Georgiana Houghton era pintora y también médium. En 1871 tuvo la suficiente confianza en sí misma para alquilar un súper local en Londres en el que exhibió 150 acuarelas. Pasó tres meses en la sala dispuesta a discutir con los visitantes cualquier aspecto de su obra; la aventura fue un fracaso comercial y le costó una bancarrota.

150 años más tarde Georgiana Houghton vuelve a exponer en Londres (Courthauld Gallery), esta vez bajo una gran expectación que la sitúa como gran precursora del arte abstracto, décadas por delante de Wassily Kandinsky y Piet Mondrian.

Georgiana Houghton 3Detalle de Glory Be to God, Georgiana Houghton 1868

Un aparte necesario: la paternidad del arte abstracto recae en Kandisnky. Él se autoproclamó el primer artista en crear un cuadro no figurativo en 1911. Esa obra nunca llegó a exponerse porque Kandisnky dijo que se le había perdido durante sus años de exilio. O se fiaba uno de él o había que buscar otros padres y así los nombres de Malevich, Kupka o Delaunay fueron asociándose también al origen del movimiento.

Otro aparte necesario: ya en los dosmiles, con igual pereza del sistema que entusiamo por parte de los historiadores con ganas de curvas, la recuperación de miles de obras de la artista sueca Hilma af Klint obligaba a revisionar todo de nuevo.

El corpus abstracto de esta pintora naturalista esperaba su momento desde 1944 en un almacén a las afueras de Estocolmo. Eran doscientas piezas abstractas de gran formato fechadas entre 1906 y 1915 y cientos de cuadernos y notas que documentaban el proceso creativo.

Redes, círculos concéntricos, flores simplificadas, óvalos, espirales, gónadas, cubos aplastados, palabras inventadas, pirámides, rayos y temáticas metafísicas que la pintora creaba por las noches completamente aislada de la vanguardia europea, mientras de día se ganaba la vida con los paisajes naturalistas.

Tanto Georgiana Houghton como Hilma af Klint pintaban inspiradas por fuerzas ocultas y fueron miembros activos de sociedades espiritistas y teosóficas, motivaciones que contribuyen a que algunos historiadores subestimen su discurso artístico. La máxima de que las mujeres pueden copiar pero no iniciar movimientos artísticos es otro de los muros contra los que rebota la maternidad del arte abstracto.

En 2012 la comisaria Leah Dickerman’s excluyó a af Klint de “Inventing Abstraction: 1910-1925″ en el MOMA aduciendo que la propia af Klint no había considerado sus obras como arte sino como canales espiritistas.

 

Más información

The Guardian, Wikipedia

 

A detail from Glory Be to God by Georgiana Houghton

+ There are no comments

Add yours