La historia de cómo casi se pierde la obra de Hilma af Klint


 Cuando Hilma af Klint murió arruinada, lo único que dejó a sus herederos fueron sus más de mil pinturas, cien textos y veintiséis mil hojas de notas. Su sobrino Erik, como el resto de su familia, nunca pensó que la obra de su tía pudiese ser importante. Por eso, cuando murió Hilma, no vaciaron el vasto contenido del estudio en el que trabajó toda su vida la artista. Pasado un tiempo y ante la ingente cantidad de piezas almacenadas en ese taller, el arrendador manifestó a la familia su deseo de quemarlo todo. Como dice hoy su hijo Johan, Erik, el sobrino, tuvo la difícil tarea de vaciar el espacio a toda velocidad: “Construyó las cajas de madera que alojaron todo el material desde los años cuarenta y envolvió los lienzos concienzudamente para almacenarlos en la buhardilla de su casa. El techo de esa habitación era de hojalata y la temperatura oscilaba entre los 30 grados en verano y los menos 15 del invierno sueco. Que no sufrieran daños en esas condiciones ha sido un milagro”.

Otro de los motivos por los que la obra de af Klint ha tardado tanto en ver la luz es porque la propia autora pidió en su testamento que nadie viera los cuadros hasta que hubiesen pasado 20 años tras su muerte, quizá influida por Rudolph Steiner. En 1908, este filósofo austríaco, artista, pensador social y ocultista, fue a dar una conferencia a Estocolmo y Hilma af Klint le pidió que fuera a ver su obra. El veredicto de Steiner al verla fue demoledor: “nadie debe ver esto en al menos 50 años». Esta opinión, añadida a una crisis de agotamiento que sufrió ese mismo año la artista tras pintar 111 obras de la serie “Paintings for the Temple” hizo que en 1912 af Klint dejara de pintar y se dedicara a cuidar de su madre ciega. 

Habría que esperar hasta 1986 para que el público pudiese ver una obra de Hilma af Klint, expuesta en el Los Ángeles County Museum of Art. Uno de los motivos por los que af Klint ha estado tan fuera de radar es que ni el mercado privado ni los principales museos han podido acceder a su obra. Todas las piezas pertenecen a la Fundación Hilma af Klint y muchas de ellas se encuentran todavía en un almacén y a la espera de poder ser catalogadas y estudiadas.

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Hilma af Klint – Exposición “Pioneer of Abstraction, 2013″ Foto: Åsa Lundén/ Moderna Museet
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Hilma af Klint, Hilma af Klint From A Work on Flowers, Mosses and Lichen, July 2 1919 © Stiftelsen Hilma af Klints Verk/Photo: Moderna Museet, Albin Dahlström. Foto de Moderna Museet.
03-HaK075Hilma af Klint, Evolution, No. 7, Group VI, The WUS/Seven-Pointed Star Series, 1908, © Stiftelsen Hilma af Klints Verk, foto Albin Dahlström/Moderna Museet.
af-Klint-Hilm_Svanen-971x980Hilma af Klint, The Swan, No. 1, Group IX/SUW, 1915 Stiftelsen Hilma af Klints Verk. Photo: Albin Dahlström/Moderna Museet

Más información

Moderna Museet, The Guardian, Wikipedia – Rudolf Steiner, Serpentine Gallery – Painting the Unseen

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