Leonora Carrington, Remedios Varo y la receta de los sueños eróticos


Leonora Carrington - Recetas

Remedios Varo y Leonora Carrington se habían conocido en París y ambas buscaron asilo en Méjico durante la segunda guerra mundial. Ninguna de ellas quiso adoptar el rol secundario que les ofrecía el surrealismo, ser mujeres-niñas; musas que, a través de su ingenuidad, por estar en contacto con su subconsciente, servían de guía al artista surrealista, hombre. “Valoraba demasiado mi tiempo y tenía demasiado trabajo intentando ser artista y rebelándome contra mi familia como para hacerle de musa a nadie”. (Leonora Carrington). “Una vez Joan Miró me mandó a buscarle cigarrillos y tuve que decirle que podía írselos a buscar él mismo, no me amedrentaban”. Se sabe que en Méjico, las dos pintoras, se veían cada día. Les encantaba contarse chistes y pasaban mucho tiempo en la cocina imaginando cosas. Una vez le sirvieron a Octavio Paz un elaborado caviar a base de tapioca y tinta de calamar. Dejaron muchos de estos guiños, trampantojos y experimentos apuntados. Solían preparar “recetas” para protegerse de los malos sueños, para curar el insomnio, y elaboraban otras formas más específicas para estimular sueños, tales como ser el rey de Inglaterra o tener vívidos sueños tórridos. Los ingredientes para invocar sueños eróticos eran “un kilo de raíz fuerte, tres gallinas blancas, una cabeza de ajos, cuatro kilos de miel, un espejo, dos hígados de ternera, un ladrillo, dos pinzas para la ropa, un corsé, dos bigotes postizos y sombreros al gusto.”

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