Port Arthur, el horror de pueblo de Janis Joplin


Port Arthur Janis JoplinDowntown de Port Arthur, el pueblo de Janis Joplin. Foto actual de Eugene Richards.

“Lo que sucede, nunca sucede allí.” Así resumía Janis la vida en su pueblo natal. Port Arthur era un lugar tan sofocante que daba la sensación de que acabaría por succionarle a uno la vida, sobre todo si se era una chica lista y curiosa como Janis. Rodeado de refinerías de petróleo, plantas químicas e interminables hileras de enormes tanques aplanados para almacenar el petróleo, el pueblo parecía un apéndice de aquel vasto complejo industrial. Por la noche, cuando las llamas permanentes de las chimeneas de las refinerías teñían el cielo de “un rojo dantesco, escalofriante”, el lugar parecía incluso el infierno en la tierra. Todo el Triángulo de Oro, formado por Port Arthur, Orange y Beaumont, olía a huevo podrido. No había manera de evitar las emanaciones ya que en aquella época todos los gases de todas las plantas se emitían libremente. En Lamar Tech, la escuela estatal de tecnología donde  Janis empezó sus estudios preuniversitarios, las emanaciones de una planta de azufre cercana podían llegar a ser tan fuertes que derretían las medias de nylon de las chicas. Después de pasar allí un día entero, “te sentías como si te hubieras comido una caja de cerillas.” Para Janis y sus amigos el Triángulo de Oro era una ciénaga pestilente y asfixiante, plagada de mosquitos que se esparcía por la zona limítrofe de Texas y Luisiana.  Business Week consideró Port Arthur como uno de los diez pueblos más feos del planeta.

El pueblo era un desierto cultural e intelectual; la única librería que había era cristiana. Tan pocas eran las diversiones que ofrecía, que el padre de Janis solía llevar a sus hijos a visitar la oficina de correos para que vieran las fotos recientes de los delincuentes más buscados de América.

Con la reducción de las refinerías, un proceso que se inició en los años setenta, Port Arthur perdió miles de puestos de trabajo y hoy es solo un conjunto de remanentes pobres y arruinados, un pueblo barrido de la existencia del cinturón americano de la herrumbre. En el centro no hay ferreterías, ni farmacias, ni grandes almacenes; sólo quedan unos pocos negocios: un salón de belleza, un bar y una clínica de quimioterapia.

Harry Britt, un activista gay que se crió en Port Arthur, dice que está muy claro por qué Janis y su pueblo natal no encajaban bien. “Port Arthur no reconoce a Janis como suya. Podría adoptar como propio a Tex Ritter, la estrella de música country pero no a Janis Joplin”.

 

Janis Joplin. Alice Echols. CIRCE

Sobre Port Arthur hoy, aquí

 

+ There are no comments

Add yours